Gustavo Faverón, es un valioso representante de la literatura peruana que, por su clarividencia y su lenguaje que busca nuevos caminos narrativos ha alcanzado un meritorio reconocimiento literario no solo en Latinoamérica sino en buena parte de Europa. Faverón ha demostrado con sus libros anteriores: Vivir abajo y, sobre todo, con Minimosca, que es un escritor prodigioso, dotado de una imaginación desbordante, capaz de crear y desarrollar unos juegos literarios propios de una inteligencia poco común y portentosa.

Es por ello que, en su nuevo y último trabajo Madame Vargas Llosa, Faverón la escriba bajo la sombra y la invocación de Quevedo, del que elige para abrirlo una frase («Nadar sabe mi llama la agua fría») de aquel inmortal soneto ‘Amor mas allá de la muerte’ . Toda una declaración de intenciones que nos lleva a los lectores a nadar en esas aguas turbulentas que nos propone Faverón en Madame Vargas Llosa que es también un homenaje póstumo al nobel peruano y a su novela La guerra del fin del mundo’…

 

Fotografía: Daniel Mordzinski

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29/03/2026
La Opinión de Málaga