Fulgencio Pimentel publica Raros testigos, de Vicente Echerri, una serie de retratos que trasciende lo meramente histórico para profundizar en la vertiente dramática de los exiliados cubanos después de la Revolución. Vicente Echerri no esconde su ideario conservador a la hora de trazar las biografías de intelectuales, artistas y políticos que sufrieron en sus carnes las consecuencias de un movimiento aparentemente liberador que se convirtió en autoritario desde su gestación.
Pese al perfil ideológico conservador de Echerri, su prosa indaga en una contextualización histórica que queda al margen de la oficialidad y que reside en los espacios privados en los que se desenvuelven los actores de cada uno de estos relatos. En cada uno de ellos coinciden dos valores temáticos a los que Echerri da prioridad: el primero es que el exilio no sale gratis y deja en sus víctimas el germen de una depresión que se acentúa a lo largo de los años con finales desastrosos. El segundo es que Echerri rompe con cualquier consideración benévola de las utopías malogradas…