‘Domingo flamenco’, la intrincada naturaleza cuántica del tedio dominical
Olivier Schrauwen dedica un espectacular cómic de casi 500 páginas a testimoniar un único y aburrido día en la vida de su primo Thibault, como huella inalterable de la existencia humana
Astro, un trabajo que trasciende los códigos del álbum ilustrado y plantea un viaje único al lector
Manuel Marsol, autor de Astro es un –más que– talentoso ilustrador español conocido por su estilo vibrante y narrativa visual singular forjado entre la publicidad y la ilustración.
Zenda recomienda: Las primaveras, de Adrien Parlange
Como ecos decisivos, los recuerdos disparan los grandes momentos de toda una vida, que desfilan ante nosotros, evocadores y juguetones, saltando de uno a otro para detenerse en el amor, la amistad, las sensaciones intensas, los sobresaltos, las impresiones persistentes, los reflejos de la felicidad y del fracaso.
Domingo flamenco
En su afán casi obsesivo por llevar hasta sus últimas consecuencias una jornada poco más que chanante, el autor deslumbra al convertir en una ópera un material con el que otros no harían ni un chiste malo. Magistral.
Las primaveras
A lo largo de más de ochenta primaveras, el narrador comparte su vida retratada en momentos de intensidad emocional.
Farwest
Farwest está lejos de ser una historia convencional, ni por el texto de Peter Elliott racionado en pareados, ni por las ilustraciones tan, tan, tan, pero tan peculiares de Kitty Crowther, que no pasan desapercibidas.
Las primaveras
Este es un libro que puede parecer otra cosa.
Un libro que puede parecer que esté hecho para niños, por sus páginas con poco texto y sus dibujos descriptivos con pocos trazos, con sus recortes y ventanas, pero que esconde una reflexión y un recorrido vital universal.
¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué?
Nuestra estancia en esta localidad se va a convertir en una experiencia única, que seguro no vamos a olvidar en mucho tiempo.
El sueño de la transcendencia produce monstruos
La noción de trascendencia –junto a la de frontera– es clave en toda la novela y sirve para unir y completar, como en una declinación, sus tan diferenciadas como entroncadas dos partes.
“Esto es lo que querías, ¿no?”
Síndrome del impostor, frustraciones profesionales, y, en definitiva, la crisis existencial que atraviesas cuando dejas de ser “joven”. Ese choque de realidad que, creo, todos sufrimos cuando comprendes que tu trabajo, por más que fuese el trabajo de tus sueños, no es lo que te habían contado.
