Si todo es algo, nada es nada
En ‘Nadie como tú’, la dibujante chilena Catalina Bu explora la inédita y asombrosa experiencia de vivir en el día a día
Gueorgui Gospodínov: cuando el pasado y la memoria son un arma
Humor y ternura destellan en el afilado escalpelo de Gueorgui Gospodínov, que captura en ‘Las tempestálidas’ el ‘zeitgeist’ de una época que anhela por encima de todo volver a tiempos felices
Gueorgui Gospodínov: «Cuando el poder se adueña del pasado lo convierte en propaganda»
El búlgaro Gueorgui Gospodínov logra en ‘Las tempestálidas’ un ensueño distópico sembrado de irónicas premoniciones que desenmascara la íntima y peligrosa relación que late entre nostalgia y política
Las lecturas para días invernales. Cinco obras para pasar días invernales al calor de una estufita
Una sorpresa El perro de la vecina, de Sebastien Lumineau, recopilación de fanzines e historietas dispersas de este autor francés que tienen como protagonista a un particular y parlanchín
Catalina Bu aterriza en España
Cárdenas y Larraquy: saber mirar el pasado
‘Peregrino transparente’ y ‘La telepatía nacional’ son novelas que ponen en disputa los relatos que aceptamos en nombre del progreso y sus fantasmas
Una chica tan ligera y una chica tan pesada: El espejo de Kirim Nam
Si hubiera que escoger un símbolo que condensara el sentido de Una chica tan ligera y una chica tan pesada sería un espejo. De hecho, la condición especular del álbum de debú de la artista surcoreana Kirim Nam aparece reflejada en el propio título de la obra, que se gemina a uno y otro lado de la conjunción copulativa “y”.
Cómo escribir una pequeña novela que lo contiene todo
Si Enrique Vila-Matas hubiese nacido en Bulgaria se llamaría Gueorgui Gospodínov. Y quizá hubiese escrito un libro titulado Novela natural. El protagonista de este libro se llama Gueorgui Gospodínov.
Los nueve mejores libros recomendados de infantil y juvenil para este invierno
Cecilia Frías selecciona lo mejor que nos trae la cosecha invernal de literatura infantil y juvenil
Roque Larraquy. Primero como tragedia, después como farsa, por Óscar Brox
Hay algo en las páginas de esta novela singularísima de Roque Larraquy que me lleva hasta Las nubes, una de las obras más fascinantes de Juan José Saer. Tal vez sea el tema (en aquella también hay científicos, médicos y locos) o una de las claves de su escritura: la escasa fiabilidad de nuestras herramientas cuando de lo que se trata es de aprehender la realidad.
