Su madre nació el mismo año que el escritor Mario Vargas Llosa. Estudió química y literatura. Y pobló la casa de libros. Entre ellos nació, hace 59 años, Gustavo Eduardo Faverón Patriau.

En la biblioteca familiar estaban todos los libros de Vargas Llosa, excepto uno. En tercero de secundaria la profesora de Literatura mandó a leer La ciudad y los perros. Hasta ahora no comprende por qué recibió esa tarea como si fuera un mandato divino. Ese mismo día llegó a su casa y sin perder tiempo buscó entre los libros. Pero no estaba. Llamó por teléfono a su madre para pedirle que lo compre. La ansiedad lo devoraba. En las tres o cuatro horas que pasaron entre la llamada telefónica y la llegada de ella, leyó Los jefes y Los cachorros, y las primeras páginas de La casa verde. Era 1981 y así empezó a leer frenéticamente a Mario Vargas Llosa. Ese año leyó todas sus novelas. Cuando acabó, por suerte para él, entre octubre y noviembre llegó a las librerías La guerra del fin del mundo…

 

Fotografía de Carolyn Wolfenzon.

Leer artículo completo
01/03/2026
Perú21