Según el folclore sueco —como explica la historiadora
Birgitta Steene en su
“Guía de referencia”, el libro más completo que se haya escrito jamás sobre la figura del director
Ingmar Bergman—, los bebés que
nacen en domingo están asociados con la clarividencia, con el ver más allá de lo aparente y con el no quedarse con la primera impresión. Bergman, por supuesto, nació un domingo (14 de julio de 1918), pero eso no es suficiente para explicar las causas que le llevaron a convertirse en
uno de los realizadores más importantes de la historia del cine. La respuesta, quizá, haya que buscarla en la afición por las narraciones orales que le inculcó su abuelo materno y que el futuro director de
“Persona” y
“Fresas salvajes” comenzó a plasmar por escrito desde bien pequeño…