La editorial Fulgencio Pimentel continúa explorando el universo de Simon Hanselmann con la reedición de Hail Satan Redux, recuperando las aventuras de Megg, Mogg y Búho. Esta obra completamente destroyer, como ya analizamos en Café Romántica, mantiene la provocación extrema que caracteriza al autor australiano y lo consolida en la cresta del cómic más underground y bizarro del momento.
Porque, seamos claros: Megg, Mogg, Búho o Wwolf Jones son personajes absolutamente marginales y repulsivos, pero precisamente ahí reside su encanto. Viven al margen de todo y no temen a nada. Son salvajes, absurdos, y no pretenden ofrecer moralejas ni convertirse en modelos a seguir. Hanselmann nos los muestra en plena decadencia, sin intentar que empaticemos con ellos. Su única preocupación es fumar hierba, ver la televisión y emborracharse hasta perder el sentido. No solo es el retrato de una generación destruida y en letargo, sino también una de las miradas más ácidas del cómic actual, heredera en parte del legado de Daniel Clowes…