Un joven que fue seleccionado para viajar al espacio y que ha llegado a convertirse en comandante ha dejado de visitar la Tierra de vez en cuando porque ha perdido todo interés por lo que allí pueda suceder; pero el recuerdo del día que pasó en un parque junto a un lago en compañía de la que podría ser su única amiga no deja de volver a su mente una y otra vez… Tras La playa más bonita del mar del Norte, concebida a cuatro manos con Lucas Burtin, la autora de cómics e ilustradora china afincada en París Sun Bai regresa esta vez en solitario con otra novela gráfica a contracorriente: una historia con envoltorio de ciencia ficción pero más cercana al retrato intimista sobre una personalidad ensimismada e incapaz de avanzar e incluso de empatizar con sus semejantes. A destacar el trabajo gráfico de la autora, cercano por momentos a lo experimental pero siempre fascinante, y que subraya el hálito de melancolía y soledad autoimpuesta que impera en el relato. Una lectura para amantes de las propuestas arriesgadas.