Si hay alguien capaz de abordar una locura literaria de primer nivel ese no es otro que Gustavo Faverón (Lima, 1966). Durante su visita a Barcelona, el escritor peruano afincado en EE.UU. confiesa a La Vanguardia que ha planteado a su editorial un proyecto de unas diez novelas, “¡como mínimo!”. La primera es Madame Vargas Llosa, que acaba de llegar a las librerías de la mano de Fulgencio Pimentel. Los editores le advirtieron que lo habitual son las trilogías o, incluso, tetralogías, pero, conocedores de su talento con la pluma, aceptaron el reto. “Eso siempre que a los lectores les siga interesando lo que escribo”, adelanta el autor.
El título de esta obra ya indica quién va a ser uno de los protagonistas. O, como mínimo, de dónde viene la influencia de muchos de sus relatos. Y es que Faverón considera que Vargas Llosa es “el primer escritor al que leí pensando que eso es lo que me gustaría hacer a mí”. A esta “fantasmagoría”, como él mismo se refiere a su novela, se suman un autor de telenovelas, una habitante de las favelas y el cineasta Ruy Guerra. Lo que el lector no sabe es que hasta esta mezcla tan variopinta se llega tras mucho escuchar la canción Eleanor Rigby, de los Beatles…
Fotografía de Ana Jiménez para La Vanguardia