Los cómics de Simon Hanselmann (Launceston, Tasmania, 1982) tienen algo especial. No son exactamente comedias, aunque el humor, casi siempre grotesco, esté presente. En cierta forma, puede considerarse heredero de la tradición underground, y una actualización del slice of life de los años 90. El referente de Peter Bagge y su Odio parece inevitable cuando hablamos de una obra que refleja las andanzas de un grupo de amigos —más o menos— sin oficio ni beneficio, que pasan los días tirados en el sofá, viendo la tele y consumiendo todo tipo de drogas. Pero las historias de Hanselmann se mueven en un terreno diferente, y el lector se da cuenta de inmediato, cuando descubre que están protagonizadas por Megg, una bruja de piel verde; Mogg, un gato que es su pareja; Búho, un búho antropomórfico, y Werewolf Jones, un hombre lobo absolutamente desquiciado…
Fotografía de Matthew James-Wilson.