pudridero

Exlibris Pudridero

Exlibris Pudridero

Exlibris impreso en papel Woodstock Betulia de 300 g., firmado por Johnny Ryan en Los Angeles en septiembre de 2020. Edición limitada y numerada de 270 ejemplares que se ofrecen gratuitamente por la compra de cualquier volumen de la serie Pudridero a través de esta página web hasta fin de existencias.

Septiembre de 2020
Edición de 270 ejemplares
105 x 148 mm
0 €
DISPOINBLE

Pudridero 3

Pudridero 3

Leyendo "Pudridero" uno siente hasta qué punto el gozo de leer un tebeo tiene que ver con contemplar una sucesión infinita de relaciones de causa y efecto.

SAMMY HARKHAM

Como lectores, asistimos a los acontecimientos como cuando se presencia un accidente: sabemos que es algo muy chungo, pero no podemos apartar los ojos.

JOT DOWN

Se han hecho lecturas subliminales de "Pudridero", preferentemente sexuales, buscando simbolismos coitales en determinadas formas, una alegoría erótica gay o incluso como metáfora de un posible canto a la autoaceptación. Llegados a este punto, y parafraseando a la Susan Sontag de "Contra la interpretación", nos cuesta resistirnos a interpretar las obras, y esto indica a menudo un deseo de reemplazarlas por alguna otra cosa, la mierda del autor por nuestra propia mierda (...). Sin embargo, como proponía también Sontag, "idealmente, es posible eludir a los intérpretes por otro camino: mediante la creación de obras de arte cuya superficie sea tan unificada y límpida, cuyo ímpetu sea tal, cuyo mensaje sea tan directo, que la obra pueda ser... lo que es".

PEPO PÉREZ 

¿Sinopsis? No hay sinopsis. Hay hostias como panes, hay sangre, tripas, pus, semen y excrementos. Hay violencia más allá de la violencia. Mal gusto, gore, lenguaje soez, amenazas, odio y destrucción. Con este tomo concluye la saga más salvaje del cómic de la década (pasada), mezcla de espectáculo de wrestling, videojuego, película de ciencia ficción apocalíptica ochentera, tebeo infantil y manga desnortado.

EL TIO BERNI

En anteriores episodios, nuestro protagonista fue arrojado por sus carceleros a una suerte de infierno futurista, un planeta yermo: un pudridero. La violencia más escatológica comenzó entonces y se desarrolló en algo parecido a una trama en la segunda entrega con la llegada de nuevos enemigos. La publicación de Pudridero confirmó la posibilidad del cómic underground en el siglo XXI; se convirtió en saga de culto, se hizo en torno a ella una exposición y levantó toda serie de análisis y lecturas, a pesar de ser un cómic que apela más al estómago que al intelecto. El presente volumen concluye la saga.

Los primeros ejemplares vendidos a través de esta página web se acompañan de un exlibris gratuito, firmado por Johnny Ryan para esta edición y el resto de los volúmenes de la serie.

Editado en colaboración con Entrecómics Cómics.

Esta web cobra 1 € de gastos de envío, independiente del número de artículos. 
Urgente (certificado): 5 € | EU (non-registered): 6 € | Non-EU: (non-reg): 15 €

Septiembre de 2020
Traducción de Alberto Gª Marcos y César Sánchez
Cartoné, 17 x 24 cm
288 páginas. B/N
978-84-17617-17-2
25 €

Pudridero 2

Pudridero 2

Compras los derechos de esta cosa; traduces las cuatro memeces que dice; la envuelves como si fuera arte contemporáneo del fino; te la compran; no se enfadan; te la ponen por las nubes. Ahí has estao.

–UN AMIGO

Si humor = tragedia + tiempo, Ryan trata de acortar los plazos en la medida de lo posible.

–JULIO SORIA (DOZE MAGAZINE)

Leyendo Pudridero uno siente hasta qué punto el gozo de leer un tebeo tiene que ver con contemplar una sucesión infinita de relaciones de causa y efecto.

–SAMMY HARKHAM

Ha llegado otro letal e implacable engendro al planeta de la deformidad y el excremento, y anda buscando al Carantigua: El pudridero no es lo bastante grande para los dos, amigo. Ajeno a la aparición de su perseguidor, el protagonista de la saga empleará sus expeditivos métodos para escapar de las garras del Calígulon, una especie de engendro biomecánico que trata de controlar su mente… como si en la mente del Carantigua hubiera algo más que sed de sangre. La orgía de fluidos corporales alcanza cotas de tratado quirúrgico, la tensión aumenta y comienza a atisbarse lo que podría ser una trama.

Si en la primera parte de Pudridero ya asistíamos a un espectáculo alucinado de violencia y mal gusto sin sentido, Johnny Ryan (Boston, 1970) hace suyo en esta segunda parte el famoso precepto cinematográfico de empezar con un terremoto y a partir de ahí seguir subiendo la apuesta. El iconoclasta Ryan revisita el underground y la serie B de los 70s y los devuelve al terreno de la modernidad, despojándolos de socarronería posmoderna y situándolos en el lugar que les corresponde: el del derribo, el del espectáculo abisal y obsceno, hasta rayar lo intolerable.

Hasta la fecha, tanto en su país de origen como en España, hemos podido leer multitud de interpretaciones acerca de las intenciones –conscientes o inconscientes, explícitas o subliminales– de Ryan al pergeñar este engendro. En un magnífico artículo, Pepo Pérez recordaba las palabras de Susan Sontag: "Idealmente, es posible eludir a los intérpretes por otro camino: mediante la creación de obras de arte cuya superficie sea tan unificada y límpida, cuyo ímpetu sea tal, cuyo mensaje sea tan directo, que la obra pueda ser... lo que es". Es difícil saber si Ryan pretendía lograr algo así, pero no está de más recordar sus propias palabras sobre el particular: "Quería hacer un cómic donde hombres grandes, monstruos feos, se reventaran a hostias unos a otros (...) el tipo de cómic de acción o aventura que podrías encontrar si abrieras el viejo cuaderno de notas de un chaval de catorce años". No lo jures, Johnny. 

Editado en colaboración con Entrecómics Cómics.

Esta web cobra 1 € de gastos de envío, independiente del número de artículos. 
Urgente (certificado): 5 € | EU (non-registered): 6 € | Non-EU: (non-reg): 15 €

Abril 2013
Cartoné, 17 x 24 cm
240 páginas. B/N
978-84-939772-6-9
21 €

Los ganadores del ello

Nos llena de fascinación anunciar los nombres de los ganadores del concurso de dibujos de Carantigua, elegidos por el propio autor de Pudridero, Johnny Ryan:

 

Ana Galvañ

Javier Peinado

 

y Alexis Nolla

    

 

¿Por qué estos y no otros? Pueden preguntárselo al propio Ryan y llevarse gratis un exabrupto de puño y letra del genio. Gracias, Johnny, por tu bonhomía, gracias a todos los participantes, cuya nómina completa puede consultarse en nuestro tumblr, y enhorabuena a los flamantes ganadores que para abundar un poco más en la magia, en breve plazo recibirán en su domicilio un lote de tebeos pretitos y rosados de las marcas patrocinadoras.

Todos a garabatear un carantigua

ed

Hay que reconocerlo: el concurso de versiones del Carantigua que se sacaron de la manga nuestros socios se nos ha ido de las manos. Estamos tan felices por el volumen, la calidad y el nivel de demencia de las aportaciones que hemos pensado prolongar el concurso hasta el viernes.

No solo eso... Para empezar, los premios engordan. En lugar de un único ejemplar de Pudridero, el ganador se llevará un lote de tebeos de Fulgencio Pimentel y otro de Entrecómics Cómics, y habrá dos accésit que recibirán también tebeos. Excusamos decir de quién será la mano inocente que decida qué dibujos son los mejores. ¿Quién hay más inocente en este mundo loco que el propio Johnny Ryan?

Más. Nos están gustando tanto las versiones recibidas que ya estamos organizando sendas exposiciones en la librería Fatbottom (Barcelona) y el café El Molar (Madrid), siempre y cuando los autores estén de acuerdo (contactaremos con cada uno de ustedes para pedirles permiso y versiones de mayor resolución). Rizando el rizo, también se nos ha ocurrido que sería bonito imprimir un librito con los dibujos, para que los autores tengan un recuerdo de Cuenca de su participación y para regalar en los pedidos realizados a través de nuestras respectivas. Que sería bonito, insistimos.

¿Qué hacer si se vive en La Gomera para poder ver esta avalancha de arte innecesario? Pasarse por el tumblr de Fulgencio Pimentel o por el de Entrecómics Cómics. Mejor en ayunas.

Pudridero 1

Pudridero 1

Prison Pit es el mejor cómic que Johnny Ryan ha dibujado en su vida. Es rico, inteligente, lleno de energía, divertido… No creo que haya disfrutado tanto un cómic a nivel visceral en todo 2009… Hay que verlo para creerlo.

JOE McCULLOUGH

Ryan dibuja como un niño en los márgenes de un libro de texto, pero hay una sofisticación adulta subyacente en lo que dibuja. (…) Es un tebeo liberador, una catarsis con cuatro rayajos que produce una cierta emoción física en su lectura.

SANTIAGO GARCÍA

Tal vez el mejor y también el más alocado cómic que Johnny Ryan haya hecho hasta ahora. Espero que haga 1000 páginas de esto.

JEFFREY BROWN

La profundidad de este Pudridero es similar a la que se puede alcanzar al hundir las manos en un cadáver caliente y su efecto es el mismo: una reacción visceral de repulsión y fascinación morbosa. En esta novela gráfica que conjuga elementos del manga más grotesco con la ciencia ficción de vanguardia, Johnny Ryan se desboca por el camino de la pulsión adolescente hormonada e hiperviolenta dibujando un combate inacabable de lucha libre a muerte en un planeta yermo, un videojuego sangriento donde resulta difícil decidir si cada nuevo oponente es más peligroso o más repugnante. Ryan es, en definitiva, un niño jugando a las peleas con sus muñecos y quedándose con sus miembros mutilados entre las manos.

Editado en colaboración con Entrecómics Cómics.

Esta web cobra 1 € de gastos de envío, independiente del número de artículos. 
Urgente (certificado): 5 € | EU (non-registered): 6 € | Non-EU: (non-reg): 15 €

Septiembre 2012
Cartoné, 17 x 24 cm
240 páginas. B/N
978-84-939772-2-1
20 €

Johnny Ryan

Johnny Ryan

Johnny Ryan (Boston, 1970) es uno de los autores del panorama alternativo estadounidense más reputados y repugnantes. Sus estudios universitarios de literatura inglesa le sirvieron en gran medida para deletrear sin errores los nombres de las enfermedades venéreas y los distintos tipos de fluidos emitidos por el cuerpo humano. Hacia mediados de los años 90 comenzó a publicar por su cuenta y riesgo el cómic Juventud cabreada, que, apadrinado por Peter Bagge, acabó por editar Fantagraphics, la editorial alternativa americana por excelencia. En Juventud cabreada, Ryan destila la incorrección política más hiriente y un grafismo tan explícito que raya en lo vomitivo, siempre a desenvolviéndose en el ámbito de la historia corta y la viñeta de humor gráfico. En 2009 el dibujante dio un golpe de timón creando Pudridero (Prison Pit), una serie de novelas gráficas que suponen un salto cualitativo en su producción, tanto por su evolución gráfica como por el cambio de tercio narrativo y la mutación en el tono. Pudridero provoca de todo menos risa, aunque al cerrar sus páginas no se pueda evitar la sensación de haber asistido a una gran broma.

Distribuir contenido