Poesía

Para cantar a solas

Para cantar a solas

Editado en colaboración con Ángeles Sancha Libros.

José Ramo, que en tantas cosas fue modelo de discreción y de generosidad, nos dejó en sus dos últimos libros, El oro de la edad y este Para cantar a solas muestras abundantes y reiteradas de su enorme talento literario, materializado en estos libros en dos docenas de poemas inolvidables. Puede haber quien tenga por escasa su producción, que abarca alrededor de 200 poemas en sus cuatro libros publicados. O quien atribuya esa escasez a la incuria de un medio poco propicio. Sin embargo, y si se me permite decirlo así, sospecho que Pepe publicó exactamente lo que su agudo sentido crítico le inclinó a publicar. Escritor muy minucioso, apasionado por la arquitectura interior del poema, su otra preocupación dominante, y repito que esto solo “lo sospecho”, fue la música del verso. Música asordinada, en sus mejores momentos, y un gusto por el ritmo verbal amplio, que en alguna ocasión evoca la dicción bíblica o litúrgica y en otras directamente el jazz, que es, por cierto, un motivo presente en dos o tres de sus mejores poemas. 

Para cantar a solas es, aunque el título no de ninguna pista al respecto, una exploración de la feminidad, o más concretamente una indagación en ciertos temas muy del gusto de Pepe (la microfísica del poder, las ceremonias del erotismo, la memoria familiar, la construcción del otro y cierta teología perversa) puesta generalmente en la voz de un personaje femenino, de una mujer.

Texto de Alfonso Martínez Galilea

Abril 2015
Rústica con sobrecubierta. 15 x 21 cm
88 págs.
978-84-16167-16-6
15 €
DISPONIBLE

José Ramo

José Ramo

José Ramo Gómez nació el 1 de marzo de 1945 en Bañón (Teruel). Licenciado en Filología Románica por la Universidad de Zaragoza, y afincado en Logroño desde 1977, entre ese año y 1993 trabajó como profesor de Lengua y Literatura españolas en distintos institutos de La Rioja, principalmente en la Universidad Laboral, de la que fue un tiempo director y en la que formó a varias promociones de alumnos, entre los que se cuentan los escritores Bernardo Sánchez y Andrés Pascual, el periodista Pablo García Mancha o el diseñador gráfico Jorge Elías Palacios. Profesor muy querido por quienes pasaron por sus clases, sus antiguos alumnos han evocado siempre con respeto y gratitud su figura y su ejemplo. Entre 1993 y 1999 trabajó en al Cité Scolaire Internationale de Lyon, adscrito a los servicios de Educación Exterior del Ministerio de Educación. Concluyó su carrera profesional en el Instituto Francisco Tomás y Valiente de Fuenmayor (La Rioja).

A mediados de los años ochenta dirigió en Logroño la revista Calle Mayor (1985-1989) y participó, junto a Manuel de las Rivas, Pedro Santana y otros, en la creación de la Biblioteca Riojana, dos de las más destacadas iniciativas de la cultura riojana de esos años. Como poeta y como traductor colaboró también en la mayoría de las revistas literarias riojanas (L´Anguilla, Fábula, Mangolele) y en jornadas y congresos literarios como el Primer Congreso de Escritores de las Autonomías, que tuvo lugar en Hervás (Cáceres) en mayo de 1987. Publicó un estudio sobre la pintura de Enrique Blanco Lac y traducciones de poetas como Tristan Corbière y Jules Supervielle. Fue colaborador de la revista bonaerense Hablar de poesía, dirigida por su amigo Ricardo Herrera y mantuvo una estrecha amistad con dos generaciones de poetas riojanos, que lo hemos tenido por maestro y hermano mayor.

Cinco libros –Estrategias (La Torre de los Panoramas, 1981), Aparte (AMG Editor, 1991), Arte de cámara (AMG Editor, 1995), El oro de la edad (AMG Editor, 1997) y Para cantar a solas (Ángeles Sancha Libros / Fulgencio Pimentel, 2015)–, tercamente organizados a la manera algo “ingenieril” del autor, es decir con secciones, subsecciones, series numeradas, lemas y epígrafes, son la obra toda de José Ramo, que ronda los doscientos poemas. No es improbable que entre sus papeles puedan hallarse todavía esas notas volanderas de uno, dos, cuatro o cinco versos, escritas con trazo elegante y resuelto sobre fichas blancas, que solían derivar al cabo del tiempo en sus bien perfilados textos. Puede decirse, además, que, si hacemos excepción del póstumo Para cantar a solas, José Ramo editó sus libros cuando y como quiso editarlos, materializando en cada ocasión proyectos que lo acompañaban durante un tiempo, para aparecérsenos a los amigos, una vez superado el largo proceso de maduración, con ese aire rotundo de cosa pensada y repensada que tienen sus libros.

Más allá de sus episódicas inquietudes de “hombre de letras”, José Ramo fue un poeta: intenso, riguroso, enigmático a veces. He antologado su poesía en dos ocasiones antes de ahora, y en cada caso he sentido la poderosa atracción de algunos textos que, desgajados de la estructura del libro que les da cobijo, adquieren condición de “artefactos perfectos”: poemas inolvidables donde con solemnidad casi siempre irónica el personaje poético reflexiona, invoca, se mira escribir o disecciona una figuración, con muy raras concesiones al sentimentalismo o a la melopea de los buenos propósitos y las bellas palabras. 

Texto de Alfonso Martínez Galilea

Las manzanas de oro

Las manzanas de oro

Autor de la plaquette Ganas de hablar (AMG, Cuadernos de la Selva Profunda, 1997) y de los libros de poesía Devoción privada (Premio Antonio Carvajal, Hiperión, 1999) y Monedas en el agua (Pre-Textos, 2007), Paulino Lorenzo (Logroño, 1975) es, para quienes componemos esta editorial, el mejor poeta español de su generación. Más por extemporaneo que por periférico, Lorenzo permanecerá como poeta casi secreto para hacer de su lectura un placer aun más hondo y soleado. Esta pequeña colección de versos, dedicada íntegramente a sus hijos Manuela y Darío, sobresale como un diamante engastado dentro una tradición milenaria que tuvo al vástago por genio inspirador y que, entre William Butler Yeats y Baldomero Fernández Moreno, encuentra en Paulino a su más delicado y riente cómplice.

Solapas de Manuel Díaz Martínez.

Gastos de envío gratuitos en todo el territorio español.

Diciembre 2014
10 x 21 cm
48 págs
978-84-941439-6-0
13 €

Hongos de la riba

Hongos de la riba

López hace brotar la poesía de donde menos se podría esperar.

–VICENTE HUIDOBRO

Luis Carlos López es hoy el poeta más original en lengua española.

–MIGUEL DE UNAMUNO (San Juan de Luz, 1929)

Uno de los nuevos clásicos de América.

–RUBÉN DARÍO

Poeta de la provincia y de la burla, único, melancólico y genial, Luis Carlos López (Cartagena de Indias, 1879–1950) protagonizó una epopeya en solitario sin parangón en la tradición poética hispanoamericana del siglo XX. Tras su muerte, su figura no hizo sino agrandarse, culto que ha permanecido hasta nuestros días. Pero fue en fecha tan temprana como 1961 que su obra conoció una antología en la Unión Soviética, prologada y traducida por Ovadi Savich e ilustrada por Yuri Krasny. Esa es, cumpliendo un viejo deseo, la antología que nosotros volvemos a verter al español, respetando tanto la selección como los textos originales, sin olvidar las bellísimas xilografías de Krasny.

Envío gratuito en todo el territorio español.

Diciembre 2014
Rústica con sobrecubierta. 15 x 21 cm
184 págs
978-84-941439-5-3
23 €

Luis Carlos López

Luis Carlos López

López es el hurgón que se asoma por la cerradura de la existencia para sorprender a los hombres con su psicología en paños menores. A otros los muestra directamente en pelotas.

–HÉCTOR ROJAS HERAZO

Luis Carlos Bernabé del Monte Carmelo López Escauriaza (Cartagena de Indias, 1879 – Cartagena de Indias, 1950), apodado el tuerto –aunque solo era estrábico–, fue uno de los poetas más destacados de la generación centenarista, llamada así por dar cobijo a poetas que debutaron en 1910, centenario de la independencia de Colombia. Mayor de once hermanos, realizó estudios de dibujo y pintura y comenzó la carrera de medicina, que vio interrumpida por la Guerra de los Mil Días. A partir de 1909 desempeñó el trabajo de tendero en la pequeña empresa familiar, que acabaría quebrando. En 1915 fundó el periódico La Unión Comercial, que circuló durante año y medio, y fue colaborador de La Juventud, La Patria y las revistas Líneas y Rojo y azul. Se interesó en la política y se postuló como candidato a la Cámara de Representantes, obteniendo en 1928 el cargo diplomático de cónsul en Munich, que ocupó de 1928 a 1930, y posteriormente el de Baltimore, de 1937 a 1944. A lo largo de su vida publicó cuatro monografías: De mi villorrio (1909), Posturas difíciles (1909), Por el atajo (1920) y Versos (1946). Además, participó junto a Abraham López Penha y Manuel Cervera en Varios a varios (1910). La poesía de Luis Carlos López se adscribe al movimiento postmodernista y es eminentemente antirromántica y humorística. Muchos de sus versos están dedicados a los lugares y las gentes –el barbero, el juez, el cura, la solterona– de su decadente ciudad natal, retratados con aire sardónico y casual. A través de estas pinceladas naturalistas en forma de soneto, el poeta, conservador e "ilustrado", dejó constancia de su descreimiento y decepción ante el nuevo rumbo político y social de su entorno y época.

Paulino Lorenzo

Pauli_pocholi

Paulino Lorenzo Zárate (Logroño, 1975) ha publicado la plaquette Ganas de hablar (AMG, 1997) y los libros Devoción privada (II Premio de Poesía Antonio Carvajal. Hiperión, 1999) y Monedas en el agua (Pre-Textos, 2007). Acerca de su última colección de poemas, Las manzanas de oro (Fulgencio Pimentel, 2014), ha declarado: "No sabría decir si es mi segunda plaquette o mi tercer libro. Tengo la creencia de que mis libros, aparte de malos, no son libros, sino una sucesión de disparates y extravagancias". Colaboró desde su fundación en las Jornadas de Poesía en Español –evento que ha reunido a algunos de los mejores poetas de España e Hispanoamérica– y fue su coordinador durante seis años. Actualmente colabora en la revista Mangolele y se dedica profesionalmente a la producción musical. Posee un par de amplias almohadillas en los pies y un saco gular bien desarrollado con el que emite grandes alaridos que reprimen el frenesí de sus dos hijos, Manuela y Darío. A ellos va dedicado Las manzanas de oro, escrito bajo la sombra protectora de Cristina, el árbol de la familia.

Manzanas traigo

Manzanas traigo

 

Ángel Mª Fernández llega a su primera publicación de manera poco ingenua, lleno de ironía, humor y reflexión sobre el poeta y la poesía. [Su obra exhibe] una utilización de la métrica y los ritmos clásicos que roza lo magistral, especialmente porque ‘estando, no están’. 

JULIO ESPINOSA GUERRA

Como subido a lomos de una mula escribe Ángel María sus versos. Dormido al trantrán del motor de la bestia, súbitamente despierta y se pregunta: ¿dónde estoy? Y al divisar en lontananza el skyline de un cementerio se vuelve a dormir.

ARTUR SOIGNÉE PILON

Poeta periférico, felizmente acomodado en su libre albedrío, en la producción de Ángel María Fernández laten, unas veces con ánimo cubista, otras prerrafaelita, ecos de Nicanor Parra, Rudyard Kipling, Guido Gozzano, Paulino Lorenzo, pero permanece siempre Ángel Mari como tambor millefiori. Allá donde crea escuchar las voces de José Watanabe, de César Vallejo, de Jaime Gil, no se equivoque: son los píos de un gorrión, el chaschás de los charcos, el crujido de las barras de pan. Fernández prepara bocadillos con los cadáveres. Si es verdad que la vanguardia apenas puede más que jugar a tararear con las formas (los temas son siempre los mismos), Ángel María Fernández respeta los esqueletos formales para bailar alborozado con los temas.

Gastos de envío gratuito en todo el territorio español.

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Septiembre 2012
Rústica cosida con sobrecubierta. 15 x 21 cm
80 páginas
978-84-939772-0-7
16 €
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